Fundación “Alianza de amor” celebra su centenario en México

Una obra inspirada por la venerable Concepción Cabrera

PUEBLA, martes 10 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Cerca de 900 miembros de la Fundación “Alianza de Amor con el Sagrado Corazón de Jesús”, procedentes de Centroamérica, Europa y Norteamérica, celebraron el pasado fin de semana el primer centenario de su fundación el la ciudad mexicana de Puebla.

“Alianza de amor” nace como la rama laical de las Obras de la Cruz, fundada en México por la venerable Concepción Cabrera de Armida y aprobada el 3 de noviembre de 1909 por el V.S.D. monseñor Ramón Ibarra y González, arzobispo de Puebla.

Los miembros de esta fundación buscan vivir y promover la santidad según la espiritualidad de la Cruz desde la vida cotidiana y en las realidades temporales. “Alianza de amor” se divide en pequeñas comunidades, que ofrecen un espacio para vivir el sacerdocio común recibido en el bautismo.

“Dios los ha elegido a ustedes, los ha consagrado a él, y les ha dado su amor, sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes”, exhortó el arzobispo de Puebla Víctor Sánchez Espinosa, en la homilía durante la Misa en la que se conmemoró este centenario, haciendo alusión a la la carta de san Pablo a los Colosenses.

Cambiar corazones

Los miembros de Alianza de Amor se comprometen a vivir la vida cristiana en tres ramas fundamentales del apostolado laical: como personas en medio del mundo, como bautizados en la Iglesia y como discípulos en la Alianza del Amor.

Yolanda Amador de Jasso, presidenta de esta fundación, explicó a ZENIT el carisma de Alianza de Amor: “Una de las partes fundamentales es el consuelo al Sagrado Corazón de Jesús, y ahora entendemos que debemos consolar ese corazón a través del otro y con el otro”.

“La meta es llegar a ser misioneros trasformando esas realidades que tanto le duelen al corazón de Jesús y que tanto le duelen a nuestros hermanos. Tenemos socios en todas partes del mundo y todos vamos con ese carisma de ser discípulos y misioneros”, agregó la presidenta.

Mediante su testimonio y vida apostólica los miembros de Alianza de Amor se comprometen a extender el Reino de Dios. Viven un proceso de formación que abarca las áreas humana, cristiana, formación en la espiritualidad de la Cruz y en la Alianza de Amor. También se forman para la vivencia comunitaria y para la misión.

El encuentro de un fin de semana contó con la conferencia “La dimensión laical a partir de la experiencia de nuestra Madre Concepción Cabrera de Armida, como lo vivió y como lo viviría hoy”, de la doctora Rocío Figueroa Alvear, miembro de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, quien advirtió sobre el peligro que representa el adoptar nuevas tendencias de pensamiento que llevan al individuo a vivir una sociedad sin Dios, con una libertad anárquica y relativismo cultural.

Rocío Figueroa indicó que el cristiano está inmerso en las realidades temporales y que su propósito debe ser la trasformación de esas realidades “buscar el Reino de Dios tratando las realidades temporales y ordenándolas según Dios”. (Lumen Gentium,39).

Madre y fundadora


La venerable Concepción Cabrera (1862 - 1937), más conocida como “Conchita”, contrajo matrimonio a los 21 años con Francisco Armida, de quien tuvo nueve hijos. En 1901 su esposo falleció y ella se dedicó al estudio y al apoyo de sus hijos. La primera obra que fundó fue el Apostolado de la Cruz en 1895, para aquellas personas que desean santificar los actos de su vida.

En sus escritos Conchita revela cómo se lleva la cruz cotidiana: la de los deberes de una madre de familia, de una esposa, de una viuda hasta penetrar en el camino de la Cruz con Jesús para consolar su corazón afligido y adentrarse en ese acompañamiento a Jesús hacia el Calvario.

Fue la fundadora de cinco obras que son: Apostolado de la Cruz, Religiosas de la Cruz, Alianza de Amor, Fraternidad sacerdotal; y Misioneros del Espíritu Santo.