Las ocho mujeres más importantes dentro del Vaticano

La cineasta:

Claudia di Giovanni es la directora de la Filmoteca del Vaticano. La mujer, casada y de 44 años, tiene la misión de conservar la memoria visual de la Iglesia. Ella custodia más de 7.000 rollos de película que se remontan a la época de León XIII (1878-1903).

La pintora:

La rusa Natalia Tsarkova ocupa actualmente el puesto que tuvo Miguel Angel o Rafael. Empezó en 2000 como la retratista oficial del Papa. La mujer de 40 años realizó una serie de cuadros de Juan Pablo II y hoy pinta a Benedicto XVI.

La más poderosa:

Erica Rosanna (69) es la Subsecretaria de la Congregación para los Institutos de la Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Hace cuatro años ocupa ese cargo, el más alto de una mujer en la Santa Sede, cuando fue nombrada por Juan Pablo II.

La siquiatra:

María Gargiolli es la experta en siquiatría del Tribunal de la Rota Romana, cargo que desempeña hace más de 20 años. La mujer de 67 años examina las solicitudes de anulación de matrimonio que llegan de todo el mundo, que alegan razones sicológicas.

La traductora:

La experta en idiomas Singrid Spath, de 68 años, traduce actualmente los artículos de Benedicto XVI al alemán. Ello, debido a que aunque es el idioma natal del Papa, escribe perfectamente también en francés e italiano. Es austríaca y protestante.

La jefa de internet:

Judith Zoebelein es la responsable de la página web del Vaticano. La mujer de 58 años debe estar siempre actualizada respecto de lo que ocurre en la red y busca crear, a través de ella, vínculos de la Santa Sede con el resto de las personas.

La defensora:

La peruana Rocío Figueroa Alvear se encarga de la sección femenina del Consejo Pontificio para los Laicos. Mantiene contacto con los movimientos femeninos del mundo de la Iglesia. Es una de las integrantes más jóvenes del Vaticano, con 39 años.

La profesora:

Paola Fabrizi, 63 años. Es directora del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos. Ella fue la primera mujer laica en ocupar una jefatura de departamento en el Vaticano. Su función es desarrollar el diálogo entre católicos y ortodoxos.